- España Consumo cárnico 2024 vs 2023: estabilidad salvo en
el ovino/caprino y en los elaborados más caros
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Los últimos datos del Ministerio de Agricultura referidos a la
evolución del consumo per cápita de carne y elaborados
cárnicos en los hogares españoles, comprendidos entre
enero y agosto de este año 2024, muestran una
tendencia a la estabilidad con apenas un 0,1 % de
crecimiento entre 2023 y 2024.
El consumo per cápita en dicho periodo de tiempo alcanzó los
26,58 kg, apenas 40 gramos más que en 2023.
Sin embargo, el comportamiento ha sido diferente según las
categorías.
Así, el resultado para las carnes frescas ha sido
un incremento del 0,3% hasta los 19,28 kg. La de
pollo es la que ha tenido un comportamiento más
positivo en el periodo de tiempo analizado subiendo un 1,5% hasta
los 8,05 kg/persona. Le sigue en relevancia la carne de
cerdo que acumula una subida del 1% hsta los 5,92
kg/persona, y la de vacuno con 2,5 kg, también un
1% más.
Frente a esto, la de ovino/caprino en los meses
analizados ha bajado en su demanda en los hogares españoles en un
11,4% y se ha quedado en 430 gr. También se ha reducido la de
conejo que ha bajado a los 380 gramos, un 2,5%
menos que en 2023. Para la carne congelada el
comportamiento ha sido positivo subiendo un 1,6% (0,74
kg/persona).
Respecto a la categoría de elaborados cárnicos, el
comportamiento registrado en el consumo de enero a agosto ha sido
de un ligero descenso (-0,6%) y suma 6,56 kg/persona. Los productos
con mayor valor, como es el caso del jamón y la paleta
curados, han viso reducida su demanda y así, se han
quedado en 1 kg/persona, un 2,6% menos. Otros productos
tradicionales como el chorizo se mantienen
estables en 550 gr mientras que los fuets suman
una demanda de 0,4 kg (+1,3%) y el jamón cocido
alcanza los 750 gr, en línea con los resultados de 2023.
Otro dato relevante apunta a un incremento del 1,9% en el
gasto medio per cápita de los españoles al comprar
carnes y elaborados cárnicos hasta alcanzar los
221,67 euros/persona.
Comparación con el consumo previo a la pandemia por la
covid-19
Si ampliamos el horizonte de este análisis para comprobar la
evolución de la demanda de carne y elaborados cárnicos, vemos como
en este mismo periodo de tiempo (enero-agosto), el consumo
per cápita ha bajado en un 11,5% respecto a los 30,02 kg de
2018. Es fácil comprobar la subida en la demanda durante
2020 con motivo del confinamiento en los hogares y la ausencia de
restauración y canal foodservice. Posteriormente, con la relajación
de las medidas por la covid-19 el consumo fue bajando y se trasladó
hacia esos otros canales. Pese a ello, es más bajo que hace 6
años.
Por categorías, en la carne de pollo está aún por
debajo de 2018 (-3,6%), pese a las subidas encadenadas en los
últimos años. Lo mismo ocurre con el resto de categorías de carnes
frescas ya que en vacuno se ha bajado un 21%, en
cerdo un 8,6% mientras que la de
conejo ha bajado un 30,6% y la más destacada es la
bajada en la compra de carne de ovino/caprino en
los hogares que se ha reducido en un 48% sobre los datos de
2018.
En el caso de los elaborados cárnicos, la
comparación de la demanda con 2018 indica una bajada del 12% en el
consumo per cápita. La bajada es más elevada en los productos
cárnicos con precios más altos, así, la bajada en la demanda de
jamón y paleta curados en comparación con hace 6
años es del 18,2%, la del chorizo del 11% y otros
con precios más bajos solo han perdido un 4,4%.
Por último, si tenemos en cuenta el gasto per cápita y su evolución
en estos seis últimos años, vemos cómo ante el incremento de
precios, IPC, etc, este ha subido en un 12,1% en el conjunto de las
categorías de carnes y productos cárnicos frente al año 2018.