- I + D + i Identifican un gen del virus de la peste porcina africana clave en la gravedad de la infección
✕
Investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM-CSIC-UAM) han identificado el gen MGF110-2L del virus de la peste porcina africana como un factor determinante en la virulencia de la enfermedad y en la alteración del sistema inmunológico del huésped. El hallazgo, publicado en la revista 'Journal of Virology', demuestra que la eliminación de este gen reduce drásticamente la capacidad del virus para causar enfermedad y genera, además, una respuesta protectora frente a infecciones posteriores.
El estudio, liderado por Daniel Pérez Núñez y Yolanda Revilla, se centró en el gen MGF110-2L, cuya función no estaba completamente definida. El equipo demostró que actúa como regulador del interferón de tipo I, componente clave de la respuesta inmune innata, y generó una versión del virus sin dicho gen.
Al infectar cerdos domésticos con esta variante modificada, los investigadores observaron un cambio radical: mientras la cepa original provoca una enfermedad grave, la versión sin el gen no causó síntomas clínicos relevantes. "Este resultado indica que este componente viral actúa como un factor clave de virulencia", señala Pérez Núñez.
Uno de los hallazgos más relevantes es que los animales expuestos a la versión modificada quedaron completamente protegidos frente a una posterior infección con la cepa virulenta original. Este resultado sugiere que la regulación de la respuesta inmune innata no solo reduce la agresividad del virus, sino que además permite al sistema inmunitario reconocerlo de forma eficaz.
Este tipo de respuesta constituye una de las bases conceptuales del desarrollo de vacunas vivas atenuadas, si bien su aplicación exige estudios exhaustivos de seguridad.
Mediante estudios de expresión génica en células sanguíneas, el equipo comparó la respuesta inmunitaria frente a ambas versiones del virus. En los casos graves, la infección desencadenó una activación excesiva de rutas inflamatorias y de interferón, asociada a daño tisular y progresión de la enfermedad.
En cambio, en los animales infectados con el virus sin MGF110-2L, la respuesta fue más equilibrada: el sistema inmunitario activó mecanismos antivirales suficientes para controlar la infección, sin la inflamación desproporcionada observada en los casos graves.
El trabajo, desarrollado en colaboración con el National Veterinary Research Institute (NVRI) y el Swedish Veterinary Agency (SVA), subraya la relevancia de la cooperación internacional frente a una enfermedad que continúa expandiéndose a nivel global. Aunque se trata de resultados de investigación básica, abren nuevas vías para el diseño racional de vacunas más seguras y eficaces frente a la peste porcina africana.